miércoles, 30 de mayo de 2012

LAS ESTRATEGIAS DE LA OPOSICIÓN POLÍTICO PARTIDARIA


Como se sabe, la oposición político partidaria tiene poca efectividad, lo que quiere decir que, por más que se esfuerce no tiene ni idea de cómo frenar y menos cambiar las políticas que vienen desde el ejecutivo masista. De hecho, en ninguno de los casos en que el MAS ha tenido que recular, la oposición partidaria ha sido relevante. Por ello es que ha adoptado dos estrategias:

a) La estrategia “ buitre” , que consiste en que, como esas aves negras y temibles, espera con expectativa los desenlaces de los conflictos en Bolivia. Sabe que luego de la pelea, de los gases lacrimógenos, de los bloqueos y de las piedras hay un desgaste físico del gobierno y que eso le puede servir de nutritivo alimento. Pasó con el TIPNIS, con la última huelga médica y con los conflictos regionales.

b) La estrategia “pulguita”, que consiste en desplegar un conjunto de medidas destinadas a incomodar al gobierno, a hacerle la vida más dura, menos tranquila, menos feliz en suma. Estas medidas van desde los chillidos agudos en la Asamblea Legislativa, pasando por la denuncias grandilocuentes y muchas veces sin fundamento hasta, como lo hace el Senador Róger Pinto declararse perseguido político, pidiendo asilo a Brasil, con la esperanza de generar algún impacto mediático a escasos días de la Asamblea de la OEA.

Lo triste es que, pese a las estrategias que adopta la oposición partidaria, hasta ahora solo ha logrado ser una oposición “osito panda”: bonitos, raritos y manchaditos pero sin capacidad de reproducción a gran escala.

1 comentario:

Anónimo dijo...

amigo favor modificar letra de ultimo articulo... no se lee