jueves, 29 de diciembre de 2011

ENTRE LA RETÓRICA DE LA DIGNIDAD Y LA BÚSQUEDA DE PROGRESO. BALANCE DE LAS ELECCIONES MUNICIPALES EN SUCRE

El pasado domingo 18 de diciembre se realizaron las elecciones para alcalde de la ciudad de Sucre, donde ganó Moisés Torrez Chive de la opositora LIDER con el 46%  de la votación, dejando en un segundo lugar a Iván Arciénega de la oficialista MAS con el 38% de la preferencia electoral.
El presente artículo es un intento de comprender los resultados electorales a partir de un acercamiento a las condiciones de la configuración política de la ciudad de Sucre, y  las estrategias electorales de los partidos políticos.

La configuración política en la ciudad de Sucre

Una de las claves para entender los resultados electorales pasados es partir de lo ocurrido en la Asamblea Constituyente (en adelante AC) en Sucre en el año 2007. Como se sabe, en este cónclave los cívicos sucrenses aunados en torno a un Comité Interinstitucional por la defensa de la capitalía plena, demandaron que la AC trate el  tema del retorno de los poderes ejecutivo y legislativo a la ciudad de Sucre, bajo los argumentos de que esos poderes habían sido arrebatados por la fuerza en la guerra civil de 1899[1] y de que, dadas las condiciones de ingobernabilidad, en que se encontraba el país, la ciudad de Sucre se ofrecía como el centro geográfico y político que podía gambetear la polarización.  Ante esto hubo una cerrada negativa tanto del partido de gobierno y de la directiva de la AC (dominada por el MAS), para siquiera tratar la demanda sucrense tildada de divisionista (el comité tenía como aliado al movimiento cívico prefectural de la media luna) y contraria al desarrollo y sentido de la de la AC.

En una sociedad ampliamente favorable a la demanda, y que hizo de su hipotética favorable resolución una condición sine qua non para su desarrollo, esta negativa oficialista generó una inédita respuesta y protesta social sucrense, que impidió que sesione la AC por varios meses, condenándola a que termine sus sesiones en la ciudad de Oruro, luego de dejar una estela de heridos y muertos, producto de los combates en la Calancha, una zona ubicada a 5 Km de la capital, cerca al Liceo Militar donde el 24 de noviembre de 2007, la AC se había refugiado de los ataques cívicos para continuar sus sesiones.

El resultado político de este conflicto que se extendió hasta mayo del 2008, fue una profunda reconfiguración de fuerzas políticas y de alineamientos electorales en la ciudad de Sucre, claramente favorables a la oposición y profundamente negativos para el MAS que, de ser un cómodo ganador en las elecciones presidenciales y prefecturales de 2005, donde resultaron electos Evo Morales y David Sánchez respectivamente y en las del 2006 para constituyentes, pasó a ser un partido que no pudo vencer en ninguna elección posterior. A partir de la salida de la AC de Sucre se había generado una fuerte tendencia “antimás[2]” de rechazo al partido de gobierno y al presidente Evo Morales.

Esto también significó una fuerte escisión entre la zona urbana de Sucre y la rural del departamento de Chuquisaca, que marcaron una bifurcación y una polarización de las adhesiones políticas y electorales, con una zona rural ampliamente favorable al MAS y una ciudad, Sucre, fuertemente alineada a alguna de las tendencias de oposición. 

A partir de 2008 el voto sucrense es ampliamente favorable a la oposición: en 2008 gana Sabina Cuellar las elecciones prefecturales; existe un amplio respaldo a la opción del No en el referéndum aprobatorio de la Constitución; se apoya a la candidatura presidencial de Manfred Reyes Villa y al ex dirigente cívico John Cava a la gobernación de Chuquisaca, además de dar una contundente victoria a Jaime Barrón para la Alcaldía en el 2010.

Para el caso de los resultados electorales departamentales, el MAS pudo triunfar electoralmente gracias al voto rural, pero cuando las elecciones fueron  solo en la ciudad de Sucre, siempre perdió.
En todos estos triunfos de la oposición, desde 2008, fue imprescindible recurrir al discurso de la dignidad sucrense en referencia a lo sucedido en la lucha cívica por la denominada Capitalía Plena. 

Los mensajes electorales, casi prescindieron de la propuesta electoral, para centrarse en la referencia a las jornadas de protesta de la capitalía en 2007 y sus consecuencias, atacando muy duramente al candidato o candidata del oficialismo. Este es el discurso que, en nuestro criterio, siguió teniendo capacidad de interpelación, aún hoy, a pesar de que pasaron 4 años.

Pero los datos que reflejaban las urnas en la ciudad de Sucre era distintas de las de las provincias, donde el MAS triunfaba holgadamente. De tal manera que pudo compensar su poca base electoral citadina con su respaldo rural. Esto le permitió recobrar la gobernación en las elecciones de abril de 2010, con el ex dirigente de la FUTPOCH Esteban Urquizu,  vencer en las elecciones generales del mismo año.
Sin embargo este impulso ni fue suficiente para retomar la alcaldía municipal de la ciudad de Sucre donde hubo un mayoritario respaldo al candidato Jaime Barrón de la agrupación política PAIS que logra vencer con amplio margen del 47,2 a la candidata del MAS Ana María Quinteros que solo logra un 31,3% del electorado. No obstante, producto de lo que se identifico como la “judicialización de la política”, la Alcaldía Municipal vuelve a quedar en manos del partido de gobierno, en virtud a la ley transitoria de municipalidades,  colocando en lugar de Barrón a Verónica Berrios como Alcaldesa interina.
La nueva gestión municipal estuvo plagada de lentitud, ineficacia, falta de coordinación con el concejo municipal, y denuncias de corrupción que tuvieron como corolario una baja ejecución presupuestaria. Es decir que el cambio de Barrón por Berríos, a los ojos de la población, contribuyó en nada a mejorar las condiciones del municipio que aun hoy sigue exibiendo calles en mal estado, falta de servicios básicos, desorden comercial y vehicular.
Otro factor que se debe tomar en cuenta es que el contexto político del 2011 es distinto del de tres años atrás: el partido de gobierno pasa, a nivel nacional por un mal momento que le ha llevado a tres derrotas políticas: el fallido gasolinazo, la carretera por el TIPNIS y las elecciones judiciales. Disputas política que le generaron un debilitamiento de su capacidad decisoria y de respaldo ciudadano.

Las estrategias electorales
El discurso de la oposición: polariza y vencerás
Un elemento cómun a la estrategia opositora fue la referencia constante, a los hechos de la capitalía recordando permanentemente al electorado lo ocurrido en esa lucha cívica. Si bien todos los candidatos hicieron referencia a estas jornadas de lucha, el que en mayor medida y de manera efectiva usó de este dispositivo discursivo fue Moisés Torrez, para lo que la ayuda mediática de Jaime Barrón ex presidente del Comité Interinstitucional por la defensa de la capitalía plena, y en menor medida de Jhon Cava ex presidente del Comité Cívico y Sabina Cuellar ex prefecta de la oposición, fue fundamental.

El otro candidato, Jaime Hurtado de la opositora UN, desde el principio trató de ser la referencia del voto “antimas”, con permanentes referencias al candidato de ese partido; visiblemente trató de beneficiarse del discurso de la capitalía que es en esencia polarizador y ser la segunda opción frente al MAS. Dada su renuncia unos días antes del verificativo electoral, no tenemos elementos de juicio para decir si su estrategia fue o no acertada. En todo caso, somos de la idea de que pese a sus esfuerzos no logró situarse electoralmente frente al MAS y esa fue la causa para su sorpresiva renuncia. Además de que, respecto a Moisés Torrez tenía dos flancos débiles que afectaban su discurso cívico: por una parte el Jefe del UN Samuel Doria Medina fue un defensor de la ciudad de La Paz en el debate en la AC sobre la capitalía y, por otra, parte Doria Medina tenía intereses empresariales ligados a Fancesa.
El otro candidato Horacio Poppe, un seguidor de las idea del malogrado político Oscar Unzaga de la Vega, trató de constituirse en una opción todavía más radical entre la oposición de UN y de Líder y el oficialista MAS. Tanto atacaba a los candidatos de la oposición como al del oficialismo, presentándose como el candidato que ofrecía transparencia y consecuencia con los postulados de la lucha cívica sucrense, por lo que se granjeó la imagen de un candidato de un pensamiento consecuente, pero también intransigente.

El candidato de MSM, Orlando Hurtado, quizo ser la alternativa al MAS con un discurso que apelaba sobre todo a el desarrollo de la ciudad, con pocas referencia a la lucha por la capitalía ya que en este caso tenía la misma debilidad que el candidato del UN: el jefe político de esta tienda partidaria estuvo abiertamente en contra de la demanda sucrense en la AC.

La única candidata mujer fue Maribel Salinas, de poca experiencia política y electoral, intentó ser la opción de centro, apelando a un discurso neutral y de unidad sucrense que, paradójicamente, ponía a su poca experiencia como base para el buen manejo de la comuna sucrense.

De hecho, todos los candidatos de una u otra manera atacaron a Arciénega, invitándolo a debatir, recordándole su condición de participante de la lucha por la capitalía, y haciendo referencia permanente a su falta de coherencia entre lo que (antes) decía y lo que afirmaba ahora. Explotaron el flanco más débil de Arciénega (fue parte de la dirigencia cívica en la lucha por la capitalía) quien, con su negativa a participar en los debates y en algunas entrevistas de los medios, no pudo o no quiso contrarrestar los ataques de sus contendientes.

La estrategia del MAS.
Arciénega, diseñó una estrategia de trabajo con las bases masistas y en las zonas periurbanas de la ciudad de Sucre. No asistió a debates con los otros candidatos y muy pocas veces fue a los medios de comunicación, con un periodismo que era, en algunos casos, implacable con su inasistencia a las entrevistas y aprovechaba sus espacios televisivos y radiales para generar una opinión contraria a Arciénega.

Arciénega nunca respondió a las alusiones personales, desafíos y/o insultos de los candidatos opositores, mismos que aprovecharon su silencio para demostrar que él carecía de programa y argumentos para responder a la ciudadanía.

Es probable que esto se debiera no tanto a una falta de capacidad de Arciénaga para debatir, sino al hecho de que se consideraba un candidato que estaba primero en las encuestas, lejos de los otros candidatos, por lo que hacer referencia a su oponentes era solo contribuir a su crecimiento electoral.

Para contrarestar esto, la campaña del MAS fue muy prodiga en propaganda electoral ya sea en afiches, banderas y caminatas donde se ponía énfasis en su imagen de candidato y su capacidad de generar desarrollo. Se trabajó fuertemente en las zonas rurales y periurbanas de Sucre, bastiones electorales del MAS, pero muy poco en las zonas centrales que son espacios de tendencia “antimás”, que probablemente simpatizaban con Arciénaga en lo personal, pero a los que su negativa a participar en los debates no les cayó nada bien.

Un dato no menos relevante fue el pleno apoyo que dió la alcaldesa Verónica Berrios a Arciénega que si bien le generó votos allá donde se hicieron obras, también produjo la imagen de que Arciénega era la continuidad de la gestión de Berríos, lo que no era un buen dato sin duda.
La cuestión final: la gobernabilidad y la nueva correlación de fuerzas

Dada la importante votación alcanzada por Moisés Torres, su legitimidad está fuera de duda y por tanto iniciará su gestión municipal con un importante respaldo electoral. Sin embargo hay dos escenarios que serán fuente de tensión: por una parte, el Consejo municipal, con personajes duales e interesados que no responden necesariamente a una línea partidaria y, por otra parte, el gobierno central que no tiene ninguna simpatía por Torres. Es decir en el consejo, tiene una correlación de fuerzas donde hay que trabajar para hacerla favorable y en el plano externo está el gobierno central y la gobernación que son del MAS.
 En ese sentido, un bloqueo interno y externo puede ser fatal para la gestión municipal. Dependerá de electo Alcalde Moisés Torrez Chivé y de su habilidad lograr acuerdos mínimos con las fueras políticas contrarias, que permitan, más allá de posturas partidarias o intereses personales, vislumbrar mejores días en el municipio de Sucre.


[1] Esta guerra formalmente proclamó el federalismo, pero en los hechos fue un conflicto que buscaba echar a los conservadores del poder y cambiar la sede de Gobierno.
[2] Esta tendencia “antimás” no significa una adhesión a un partido líder o agrupación ciudadana. Es  un alieamiento electoral que consiste en votar por algún candidato que pueda expresar mejor el campo discursivo cívico removiendo los recuerdos en torno a los acontecimientos de la lucha por la capitalía y reclamando para sí, la defensa de la dignidad sucrense.

martes, 20 de diciembre de 2011

Paradojas del MAS en el Poder

Mientras más hace muestras de poder, más débil se vuelve
Mientras más escucha al pueblo, más se aleja de él
Mientras más dinero derrocha, más pierde elecciones
Mientras más entrega obras, más baja ejecución presupuestaria tiene
Mientras más acalla a la oposición, más la fortalece
Mientras más quiere permanecer en el poder, más el poder se hace esquivo
Mientras más medios crea, más ataca la libertad de expresión
Mientras más busca alejarse de su destino más se acerca a él.

jueves, 24 de noviembre de 2011

Invitación de Investigasur

El colectivo InvestigaSur tiene el agrado de invitarles a la presentación de la investigación titulada “Aproximación a las organizaciones y estructuras de pueblos originarios, comunidades campesinas y sus derechos en Chuquisaca”, a cargo de Enrique Durán Pacheco, comunicador social y especialista en Derechos Humanos.
La presentación se realizará el martes 29 de noviembre en  el salón del MUSEF ubicado en calle España Nº 74, a horas 18:30.
Agradecemos su asistencia.

sábado, 5 de noviembre de 2011

JAIME HURTADO Y SU CURRÍCULUM VITAE


A estas alturas de la campaña por el sillón principal del municipio de Sucre, está claro que el único que parece haberse dado cuenta de la importancia de la presencia en los medios, sobre todo televisivos, es Jaime Hurtado, el candidato de Unidad Nacional. Los otros personajes han optado por no aparecer con publicidad, sino trabajar visitando los barrios, presentándose en programas de Tv, construyendo alianzas con dirigentes vecinales y comunales, o pegando afiches con su foto, (en cientos de megapixeles uno de ellos).

Jaime Hurtado, hace como dos semanas atrás presenta un spot televisivo en el que nos informa que es una exitosa persona: abogado de profesión, con varias especialidades y cursos en el exterior, ha trabajado en varias instituciones, usa traje formal y tiene una oficina limpia y ordenadita donde se puede advertir su gusto burgués (en el sentido bourdieano del término). Adicionalmente, tiene una familia feliz y acomodada, con una esposa profesional y licenciada en idiomas, (adivinamos que experta en inglés) y con un par de hijos que estudian en la universidad y con una de ellas estudiando, nada menos, que dos carreras.

En ese insistente spot, Jaime Hurtado muestra su Curriculum Vitae y no su vida. Muestra que tan buen profesional es y no muestra cómo llegó a serlo, las dificultades de orden familiar y económico que uno tiene que vencer para conseguir un título. El spot lo señala como una persona que fue requerida en varios trabajos y en importantes empresas, pero no muestra cómo los consiguió, qué tan duro fue conseguir un primer trabajo. La publicidad visibiliza a Hurtado con una familia adorable, pero no muestra cómo fueron los años de matrimonio donde la pelea por traer carne para el puchero es cosa de de todos los días. En suma, en el spot aludido, Hurtado se muestra como una persona que es parte del, exagerando, 10 % de la población sucrense y no como parte de la población que hoy carece de trabajo, le cuesta profesionalizase y llevar a la universidad a sus hijos y que labura cada día por llenar la barriga familiar, justamente ese 90 % de votantes que definirán quien es el próximo titular del municipio de Sucre, y quienes desean ver como alcalde o alcaldesa, a una persona que si bien puede mostrar un gran currículum, debe también comunicar que tiene una trayectoria de vida que le permita conectarse con la realidad de la gente, objetivo que no logra el spot de Hurtado.

martes, 1 de noviembre de 2011

EL NUEVO CONFLICTO REGIONAL EN CHUQUISACA

REFLEXIONES ANTE LA INMINENCIA DE UN CONFLICTO REGIONAL

En Chuquisaca, por lo que sabemos de las noticias, nuevamente se han levantado las banderas regionalistas, esta vez a propósito de los campos compartidos de los pozos margarita, que Tarija defiende y cree que son absolutamente suyos o por lo menos se comporta como si lo fueran.

Ayer lunes 1 de noviembre, hubo una reunión en el Comité Cívico, donde asistió el Prefecto, quien claramente se puso al frente de la reivindicación regional declarando que “soy del MAS del Instrumento del MAS pero finalmente, soy electo del pueblo de Chuquisaca y tengo que defender el interés de Chuquisaca”(Correo del Sur). Lo que generó el inmediato aplauso y beneplácito en las filas cívicas, gremiales y comunicacionales, mostrándose felices ante el hecho de que el Prefecto se “haya puesto la camiseta de Chuquisaca” y salga a defender lo que en justicia corresponde a este departamento. Imaginamos que ante este apronte de guerra, en Tarija ocurrirá lo mismo: habrá un movimiento cívico ampliamente respaldado por sus instituciones locales.

Los conflicto regionales o regionales no son una novedad en Bolivia, de hecho son la norma. Por alguna fuerza telúrica anclada en nuestra cultura política e identitaria, los bolivianos no solemos pensar en función de país, o en función nacional, siempre lo hacemos en código regional o local. Tan es así que el maestro José Luis Roca puso a la lucha entre regiones como el motor de la historia en Bolivia y no a la lucha de clases como creía el viejo Lora. Tenía razón.

Por ello y ante el inminente conflicto por los campos compartidos, la pregunta es: ¿podrá procesar adecuadamente este conflicto el gobierno central?, es decir lo podrá resolver de tal manera que: a) no implique una pérdida de tiempo y energías sociales, b) pueda resolverse por medios pacíficos sin tener que recurrir a la presión social y c) que el gobierno salga airoso y fortalecido del conflicto?

Si el gobierno ha aprendido algo de los conflicto interregionales como el de la Capitalía en 2007 y el de la huelga potosina de los 19 días en 2010, debe recordar que no sirve de nada rechazar la negociación o exigir que se levanten medidas para iniciar las mismas, ella se la debe plantear con prontitud, más aun cuando hay sectores que  buscan la radicalización del conflicto.

Si Evo ha sacado alguna lección de los conflictos en nuestro país, no debe intentar deslegitimar al movimiento con acusaciones falsas y fuera de contexto ya que eso, al final, deriva en una mayor cohesión u unidad de la protesta y, por último, el mismo presidente Evo debe tomar las riendas de la negociación y no dejar que ministros ineptos la hagan.

sábado, 15 de octubre de 2011

SUCRE Y SU ELITE MIEDOSA


Toda sociedad posee elites, un grupo ciertamente minoritario que por sus recursos económicos y/o simbólicos puede constituirse en guía/dominador de la sociedad de la cual es parte.

Las élites sucrenses tuvieron su esplendor en la llamada época de los barones de La Plata, más o menos entre 1850 y 1899, en que intentaron y, en buena medida lograron, construir y mantener u
na ciudad que sea el espejo de sus anhelos: noble, colonial y europeizada. Es una elite que valora sus reliquias por que ve en ellas los símbolos de su identidad, que construye edificios y conserva otros porque necesita diferenciarse de la plebe y de otras ciudades a las que considera de menor tradición y abolengo.

Por ello no es casual la afirmación del diputado Claudio Barrios quién en plenos aprestos a la guerra federal en 1899, criticaba en estos términos la inclinación de la elite sucrense por la pompa y la construcción de edificios lujosos:

[N]o importaban para nada los demás departamentos: aún cuando la corriente de los ríos llevase consigo poblaciones de primer orden o faltasen caminos para la vida comercial; aún cuando fuese preciso conseguir elementos bélicos para la nación; debía ostentarse el orgullo ateniense en los palacios y teatros, en acueductos magníficos y en las obras maestras, que la comparasen a París o Buenos Aires. Era la aspiración del mendigo de aderezarse con ricos atavíos sin contar con los elementos necesarios para la vida.

Producto de estos esfuerzos la elite sucrenses logró construir edificios como el Gran Mariscal o la Plaza dedicada a Aniceto Arce (uno de los íconos de la oligarquía sureña) y no es exagerado decir que los que hoy existe como patrimonio arquitectónico, se debe al esfuerzo de la elite por conservarlo, dado que todo eso era un factor de identidad y distinción.

Hoy toda esa importante e invalorable arquitectura está en proceso de desaparecer. Buena parte de la ciudad está cediendo sus construcciones coloniales a edificios coloridos e inmensos que, con su gusto chirriante y de ladrillo visto, nos enfrentan a la angustia de vivir en una ciudad en permanente deformación, una que ha cedido su centro histórico a algo que, orteguianamente, podríamos denominar la rebelión de las masas. Producto de un inexistente plan urbanístico, el centro de la ciudad está aprisionado por los carros, donde los cables y los letreros ocultan y desfiguran al paisaje colonial.

¿Cual la causa?, son varios sin duda, pero uno de ellos tiene que ver con que en Sucre hoy existe una nuevo grupo dominante, que independiente de su filiación política, tiene otra sensibilidad y otro concepto de ciudad. Ha arrinconado a la anterior elite, la heredera de la oligarquía del sur, que prefiere mirar Sucre en postales y que ha dejado de luchar o de tratar de influir sobre la sociedad y sus derroteros. Asombrada ante los cambios sociales, políticos y demográficos, e incapaz de colocarse acorde con los actuales tiempos, tiene miedo de intervenir en política, de participar en el espacio público y de influir en ella, ha renunciado a ser una clase dirigente que muestre y defienda aquello que alguna vez consideró suyo: sus edificios coloniales, sus museos y su europeizada arquitectura republicana.

sábado, 8 de octubre de 2011

EL CHE Y BOLIVIA


                                                                                                                          Joaquín Flores Soza[1]

Recordando ya 44 años de la muerte de este mito que sigue vivo y que es una bandera y ejemplo de valentía; un hombre que siempre actuó según sus ideales y sus propias perspectivas, como él decía, y que siempre fue leal a sus convicciones. No creo estar equivocado si esta descripción apunta directamente a Ernesto Che Guevara, este revolucionario que llegó combatió y fracasó pero que, a pesar de su fracaso, para muchos venció y sigue vivo. ¿Cuáles fueron las causas de su fracaso­­? tal vez su elección del lugar para empezar o establecer la guerrilla o el no entender que ya se había vivido una revolución profunda en el país.
Empecemos con su llegada a Bolivia.  El 7 de noviembre de 1966 el Che entró a nuestro país muy bien  disfrazado, con su cabello rapado y afeitado. Estaba muy lejos del Che clásico que todos conocemos, y logró pasar con éxito con un pasaporte uruguayo.  En su diario el Che dice: “Mi pelo está creciendo aunque muy ralo y las canas se vuelven rubias y comienzan a desaparecer, me nace la barba, dentro de unos meses volveré a ser yo”.
Empieza la guerrilla y sus compañeros venidos de la Habana son Pachungo, Inti, Coco, Pombo, Tumaini, Marcos, Rolando, Tuma, Jorge, Urbano y Miguel, a los cuales, a la larga, se unieron Alejandro, Arturo, Carlos, Joaquín, Antonio, Braulio y dos médicos: Moro y Benigno.
El 12 de Diciembre en su diario el Che cuenta que organizó a todo el grupo de esta forma: Joaquín como segundo jefe militar, Inti y Rolando como comisarios, Alejandro como jefe de operaciones, Pombo de servicios, Inti finanzas, Ñato abastecimientos y armamento, y Moro de médico.
La guerrilla empieza relativamente bien, una característica del Che era que sabia organizar sus tropas, todo tenía orden. Aparte de tener un buen ejército, también tenía espionaje, un ejemplo es Tania,  que si bien el Che no la dejó participar en la guerrilla, tenía la misión de espionaje en las altas esferas del poder e incluso con la orden era llegar hasta Barrientos, al final Tania Muere en una emboscada en la que también una columna de la guerrilla es eliminada.
Pero, a pesar de todo, no muchos se unieron a su guerrilla. De esta forma lo que esperó el Che no pasó, el esperaba que muchos campesinos se unan a la lucha pero no fue así, los campesinos de la zona de Vallegrande lo veían diferente, lo veían de forma rara, dado que el Che era extranjero. Estos fueron dos nuevos errores, primero, el Che no sabía quechua, el idioma más importante de la región y, el segundo, llegó a un país gobernado por un presidente popular y constitucional.
Otro fallo fue el distanciamiento del Partido Comunista de Bolivia, el Che y Mario Monge tomaron caminos diferentes después de su encuentro en el que se demostró que no pensaban igual. Monge le pide la ubicación completa de la guerrilla, Guevara lo niega y es así como Monge dice que no se puede hacer una revolución con un extranjero. Finalmente, a estas alturas ya era claro que la guerrilla había fracasado.
Sin duda que El Che merece mucho respeto, dado a que luchó como pensaba y murió siguiendo sus principios. El fin del Che fue la muerte, fue fusilado por Mario Terán y sus últimas palabras fueron “apunta bien que vas a matar a un hombre” y tres disparos terminaron con su vida.
El Che ya muerto tiene unos ojos mirando a un lugar infinito y desconocido, parece mirar con claridad y, en verdad, si no se le rinde un homenaje al menos se le debe guardar respeto.

Sucre, 8 de octubre de 2011


[1]  El autor es tupiceño y estudiante de primero de secundaria del colegio Sagrado Corazón de la ciudad de Sucre.