martes, 7 de octubre de 2008

EL 25 DE MAYO DE 1809, SEGÚN EL COMITÉ DEL BICENTENARIO

Como es de público conocimiento, el próximo año se cumplen 200 años del 25 de mayo de 1809, fecha del primer grito libertario de América, en la ciudad de la Plata, hoy Sucre. Para conmemorar este hecho histórico, según ley congresal 2501, se ha creado el Comité del Bicentenario que tiene como sede de sus funciones a nuestra ciudad.

Para la difusión de sus actividades y para hacer conocer los hechos históricos relativos al 25 de mayo de 1809, este Comité ha creado su página web www.bicentenario.bo , que es una iniciativa loable ya que, la red internet, se ha convertido en una herramienta poderosa de transferencia de datos e información, imprescindible en nuestros días y que, bien utilizado, puede servir para brindar información institucional e histórica sobre el 25 de mayo de 1809, no solo a nivel local sino, sobre todo, a nivel internacional.

Sin embargo, nada de esto ocurre en verdad en el sitio (www.bicentenario.bo); antes bien, la idea de tiene el Comité de los hechos del 25 de mayo está plagada de inexactitudes, irrealidades y errores de “typeo” que podrían pasarse por alto, si no fuera por que se trata de la página web de un Comité que tiene como misión realzar los hechos de mayo de 1809.

Nos referimos concretamente un artículo de esta página web que titula “Qué sucedión (sic) el 25 de mayo de 1809? (una copia de este texto está como anexo al presente trabajo).
Este artículo en el primer párrafo dice:
“El grito Libertario del 25 de Mayo de 1809, estuvo asomándose por la Audiencia de Charcas desde principios de año, cuando algunos líderes sociales se convencieron de que debían luchar contra la realeza española. Meses más tarde, el pueblo comenzaría a gestar las ideas emancipadoras”.
Al respecto, se debe indicar que el grito libertario del 25 de mayo no estuvo “asomándose” desde principios del año 1809, sino que es el resultado de un proceso social y político que, según la autorizada palabra de Estanislao Just Leo en su Comienzo de la independencia en el Alto Perú: los sucesos de Chuquisaca de 1809, empezó con la llegada en 1797 del nuevo Presidente de la Audiencia de Charcas Ramón García de León y Pizarro y todos los problemas posteriores que se dieron con los oidores de Charcas.
Obviamente, que los hechos de mayo, son también fruto de rebeliones anteriores, que marcan una especie de “estado de ánimo” (Mendoza), previo al ciclo de revoluciones libertarias que empiezan con el 25 de mayo. Como menciona René Arze en La participación popular en la guerra de la independencia, las revoluciones del 25 de mayo y del 16 de julio de 1809 no solo son fruto de las ideas políticas llegadas con la revolución francesa y con la independencia americana sino que “son el resultado de una larga serie de disturbios proyectados desde fines del siglo XVIII” (: 101) cuyo referente en relación a Charcas sería una revuelta de mestizos, en julio de 1785, conocida como “revolución de los muchachos” en repudio a los chapetones (: 103-105).
Por tanto, no es que los “lideres sociales” (sic) se hayan dado cuenta de que “debían luchar contra la realeza española” recién en 1809 sino que ella es fruto de todo un proceso social, ideológico y aún cultural, cuyo resultado es el 25 de mayo, donde claramente las ideas emancipadoras ya estaban cristalizadas y asumidas por el pueblo, y no como afirma el artículo del Comité, que las mismas empezaron a gestarse por el pueblo meses más tarde.
Más adelante se narra la detención de Jaime de Zudañez, quien habría exclamado “¡Me están llevando para ahorcarme!”. Aunque es casi imposible saber lo que dijo Zudañez en ese momento, la verdad preferimos creer que, en realidad lo que dijo Zudañez es “Patrianos, me llevan al patíbulo” que es lo que indica Gunnar Mendoza en su texto Historia de la Independencia (: 253) que, la verdad, suena un poquito más elegante y digno de un Doctor de Charcas.
Luego, el artículo de la página web del Comité, narra los efectos que tuvo el arresto de Zudañez en el pueblo y dice “El hecho cala hondo en los alrededores de la Plaza 25 de Mayo (sic), principalmente en las aulas de la Universidad de Charcas”. Lo que es un grave error ya que, en 1809, no se conocía una plaza 25 de mayo sino una Plaza Central o del Cabildo. Bajo esa lógica, nada raro que Zudañez, ese día intentase fugar hacia la plaza que hoy lleva su nombre o que, un día de esos, Montegudo, se encuentre mirando, extasiado, su propia estatua. En fin…
En otro párrafo, el artículo del Comité señala:
“Desde la Audiencia disparaban cañonazos y descargas de fusilería para amedrentar pueblo (sic). Pizarro ordena la libertad de Zudáñez, pero ya el pueblo se había amotinado y atacaron la Audiencia y tomaron preso a Pizarro; salió éste escoltado por la muchedumbre y conducido por los revolucionarios. Nadie salió herido, no se derramó una gota de sangre, relata Gabriel René Moreno”.
Aunque el artículo no señala el libro de Gabriel René Moreno, que le sirve de fuente bibliográfica para estas afirmaciones, es posible decir, a la luz de la investigación de Just Lleo que, evidentemente es el Presidente de la Audiencia, Pizarro, el que ordena la liberación de Zudañez, pero que no es evidente que Pizarro sea arrestado en ese preciso momento, sino que renuncia horas después, en un oficio dirigido al Tribunal, en la madrugada del 26 de mayo.
Por otra parte, el dato de que “no se derramó una sola gota de sangre” es muy relativa ya que según Mendoza el resultado del tumulto popular dejo “un saldo de más de 30 muertos” (: 254) y Just Lleo menciona que el escenario de los días posteriores al 25 de mayo no eran de paz, ya que un grupo “sin duda atraído por el sordo rumor del elevado número de muertos –se decía que habían sido más de treinta los cadáveres recogidos-, había vuelto portando un destrozado retrato del presidente García Pizarro, que colgó (…) en la horca levantada la noche anterior, colocándole encima un perro muerto” ( :125). Por tanto la revolución de charcas fue como todas, violenta y, obviamente, nada pacífica.
En suma, el artículo que está inscrito en la página web del Bicentenario, adolece de confusiones de tiempo, imprecisiones historiográficas y falta de seriedad en el manejo de fuentes bibliográficas. Detalles que, insistimos, podrían dejarse de lado, si no se tratara de un documento que es publicado por una institución que tiene como finalidad conmemorar los hechos históricos del 25 de mayo de 1809.

Anexo
Artículo sobre el 25 de mayo de la página web del Comité del Bicentenario


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QUÉ SUCEDIÓN EL 25 DE MAYO DE 1809?
El grito Libertario del 25 de Mayo de 1809, estuvo asomándose por la Audiencia de Charcas desde principios de año, cuando algunos líderes sociales se convencieron de que debían luchar contra la realeza española. Meses más tarde, el pueblo comenzaría a gestar las ideas emancipadoras.
Jueves 25 de mayo. El “abogado de los pobres” cae detenido y la gente se alborota con el aviso desesperado del heroico ciudadano: “¡Me están llevando para ahorcarme!”. Esta fue la voz exaltada de Jaime Zudáñez, quien en enero ya había protestado por la pretensión de la princesa Carlota de Borbón de anexar Charcas a la corona del Brasil. El hecho cala hondo en los alrededores de la Plaza 25 de Mayo, principalmente en las aulas de la Universidad de Charcas.
Esa mañana, los ánimos habían comenzado a caldearse desde muy temprano; la población, íntimamente, quizás percibía la magnitud de los acontecimientos que sucederían esa histórica jornada.
En los corrillos de la magna Universidad se incubó la rebelión. Los estudiantes, seguidos por el pueblo, exigieron la liberación de Zudáñez y la renuncia de Ramón García Pizarro, presidente de la Real Audiencia y gobernador de Chuquisaca.
“Y sucedió lo que quería y esperaba que sucediese; alborotóse el pueblo, de por sí levantisco y en la ciudad hubo gran movimiento de gente que acudía a la plaza principal y a la Audiencia. Muchos se subieron a los campanarios y comenzaron a echar a vuelo las campanas; otros prendían fogatas en las calles.
Desde la Audiencia disparaban cañonazos y descargas de fusilería para amedrentar pueblo. Pizarro ordena la libertad de Zudáñez, pero ya el pueblo se había amotinado y atacaron la Audiencia y tomaron preso a Pizarro; salió éste escoltado por la muchedumbre y conducido por los revolucionarios. Nadie salió herido, no se derramó una gota de sangre”, relata Gabriel René Moreno.
Como símbolo vivo de ese glorioso episodio de la historia, en lo más alto de la iglesia de San Francisco continúa en pie la Campana de la Libertad, cuyos ecos retumban en silencio cada 25 de Mayo.

miércoles, 1 de octubre de 2008

¿NI UN PASO ATRÁS?


La política es negociación por que se basa en la pluralidad de los seres humanos y no en su homogeneidad. Al ser también búsqueda de poder son las instituciones las que permiten el diálogo entre los actores políticos para que el poderoso no lo sea tanto o para que su poder no desemboque en una forma de autoritarismo que, al final, mate la posibilidad de negociación y diálogo, es decir mate la política.

En las condiciones en las que se encuentra el país, en rigor, se hace dificultosa la política puesto que sus instituciones están en crisis: los partidos políticos han dejado de ser relevantes en la definición política o tienen una representatividad muy limitada y las regiones y sus líderes son los actores centrales en la definición de la agenda política nacional, lo que nada más hace patente el hecho de que hoy no hay una visión nacional de las cosas sino aquella que tiene como referente lo local: el MAS pese a su respaldo electoral no tiene una propuesta que incluya a los sectores medios y mestizos del país y la oposición regional únicamente solo defiende sus intereses regionales como el IDH y autonomías. En estas condiciones solo puede haber búsqueda de hegemonía y no de consenso; violencia e imposición y no búsqueda del bien común.

En este contexto de disolución del sentido de la política, en Sucre, con la demanda de Capitalía Plena no solo que se dio una regionalización sino una “citadinización” de la política, ya que era un propuesta que no atacaba las estructura misma del Estado actual sino un cambio de lugar en la sede de los poderes. Si bien los argumentos históricos que afirmaban a Sucre como capital de la república eran irrefutables, no se puede decir lo mismo del argumento que sostenía que la solución para la crisis política del país, estaba en colocar lo poderes en una suerte de centro neutral (Sucre) que aquilate las pretensiones de oriente y occidente, por el simple hecho de que la naturaleza de la crisis estatal no es geográfica sino política e ideológica. Sostener este argumento, equivale a decir que es posible evitar la caída de una casa cambiando el dormitorio de los padres.

De todas maneras este discurso logró una alta adhesión de parte de la ciudadanía sucrense y mientras la Asamblea Constituyente funcionaba en Sucre, se pudo colocar el tema de la capitalía plena en la agenda política nacional, tanto que cuando se hizo las reuniones de la suprapartidaria convocada por el vicepresidente, en octubre y noviembre de 2007, para viabilizar la Asamblea, uno de los temas centrales fue la demanda capitalina. De estas reuniones salieron ciertas propuestas para Chuquisaca que, si bien no le daban capitalía, sin postergarla o negarla, proponían aspectos concretos para su desarrollo.

La situación posterior demostró hasta qué punto el conflicto había alcanzado un punto de no retorno: ni el gobierno y el MAS estaban dispuestos a introducir el tema de la capitalía en el debate constituyente, ni el Comité Interinstitucional estaba dispuesto a “dar un paso atrás” con su demanda. En estas circunstancias, la salida lamentable no fue otra que la violencia. Una ciudad completamente movilizada, en noviembre, literalmente, hace huir a la Asamblea Constituyente, a los policías y a los movimientos sociales que llegaron a Sucre para defender “su”AC.

Si era o no posible, tanto para el gobierno como para la región, llegar a un acuerdo negociado es una pregunta que estará presente siempre. Parafraseando a Zavaleta diremos que la negociación estaba en la lógica de las cosas, pero no en la lógica de los actores de ese momento. El gobierno, por que temía perder respaldo en uno de sus bastiones más importantes como La Paz y por que los líderes del comité buscaban visibilización política y, junto a sus aliados de la media luna, el fracaso de la Asamblea por considerarla autoritaria.

De todas maneras, cuando se va la Asamblea Constituyente, de alguna manera también se diluye el mecanismo de presión más importante para el objetivo de la capitalía plena. Una de las promesas del MAS para el país y, sobre todo, para las organizaciones sociales que lo respaldaban era el logro de un nuevo texto constitucional, y no es ocioso suponer que el Gobierno de Evo Morales estaba dispuesto a ceder muchas cosas a Chuquisaca a cambio de que ella deje sesionar a la AC. La política es oportunidad y decisión y sobre todo visión de largo plazo. Los líderes pueden y tienen que ver más allá de lo que la coyuntura ofrece o promete, esa es su virtud y de alguna manera su deber. Intuir el límite de las cosas y aquilatar las propias fuerzas es la base para conseguir triunfos y también para evitar catastróficas derrotas.

Se va la AC y la política en Sucre toma otros caminos. La ciudad ingresa en la lucha electoral y tanto la capitalía plena como las autonomías son utilizados como ejes discursivos que cautivan votos en la ciudad y hacen de Savina Cuellar Prefecta. Sin embargo, estos mismos ejes no son convertidos en proyecto regional, que recoja y articule propuestas y actores políticos y sociales regionales tanto de la ciudad como del campo. A cambio, se refuerza la alianza con la media luna y se olvida de agendar la demanda de capitalía plena dentro del CONALDE, entretanto que se profundiza la división con los campesinos chuquisaqueños.

En este contexto es que uno se pregunta: por qué hasta ahora no tenemos un solo documento que nos indique cómo y con qué se logrará las autonomías y la capitalía?, ¿Por qué no existe un solo documento donde se proponga el tipo y modelo de autonomías que se quiere para la región? ¿Cuál será el régimen económico, que pueda solventar el gasto de las competencias a ser autonomizadas? ¿Se pedirá un fondo de compensación departamental? ¿Qué competencias serán autonomizadas? ¿Qué tan funcional es un régimen autonómico para el desarrollo de Chuquisaca? ¿Cómo se resolverá la ecuación autonomías departamentales con las autonomías indígenas? ¿Cuáles son los actores y su rol en estos procesos? ¿Cuál es la estrategia para generar consenso político entre los actores del campo y la ciudad? Son preguntas que todavía están sin respuesta.

Ahora, cuando en Cochabamba se está definiendo la resolución de la crisis política, hay dos temas centrales, únicos y casi excluyentes que son IDH y autonomías y no se vislumbra que la capitalía plena sea un tema central para el CONALDE y peor para el MAS. Situación que se agrava, por el hecho de que el gobierno ha retomado la iniciativa política, definiendo la agenda y su modalidad de tratamiento y los prefectos del CONALDE, están muy disminuidos no solo por que perdieron a dos prefectos en el referéndum revocatorio (Manfred y Paredes) sino por que el último intento de retomar la iniciativa política, le costó un merecido deterioro de su imagen internacional y la pérdida de uno de sus bastiones políticos en Pando, cuyo Prefecto está tras las rejas.

Dada esta situación, quizá sea pertinente preguntar: ¿ni un paso atrás?

lunes, 8 de septiembre de 2008

CHUQUISACA A UN AÑO DE SU ALIANZA CON LA MEDIA LUNA

Los conflictos producen cambios en la correlación de fuerzas, nuevos proyectos políticos y también estados de ánimo. Qué duda cabe, como dice Weber, la política es razón y pasión. En ese sentido, el conflicto por la capitalía en Sucre, produjo un fuerte realineamiento contrario al partido en función de gobierno (7 de cada 10 sucrenses están en contra de Evo Morales), un proyecto político denominado Alianza del Comité Interinstitucional (ACI) y un estado de ánimo favorable a las autonomías departamentales.
Cuando los líderes cívicos iniciaron su “cruzada” por el retorno de los poderes a Sucre, antes de buscar reconfigurar su esquema de alianzas con departamentos, también pobres, como Potosí u Oruro, produjeron una inédita alianza con los departamentos llamados de la “Media luna” a partir de un acuerdo transaccional: estos apoyaban la demanda de capitalía y Chuquisaca las autonomías.
Me animo a pensar que ninguno de los dos estaba totalmente de acuerdo con la propuesta del otro (la Media Luna veía con algo de azoro eso del traslado de los poderes y Chuquisaca había mantenido siempre una posición desconfiada, sino contraria a los procesos descentralizadores). Sin embargo lo importante era que esta alianza tenía una alta efectividad a nivel político: la Media Luna ganaba un aliado en un departamento donde había ganado el no a las autonomías y Chuquisaca conseguía el apoyo de varios departamentos, uno de ellos, Santa Cruz, de un fuerte peso político nacional.
A un año del establecimiento de la alianza cabe preguntarse sobre los réditos que tuvo cada actor regional: ¿Qué y cuánto ganó Chuquisaca al ser parte de la expresión política de los departamentos de la Media Luna denominado Consejo Nacional Democrático (CONALDE)?, ¿Cuánto avanzaron los departamentos de la media luna gracias al apoyo de Chuquisaca?
Si pensamos a nivel de los resultados concretos parece que ninguno logró sus objetivos. Para decirlo brevemente: ni los departamentos de la Media Luna tienen autonomías, ni Sucre la sede de los poderes. En ese sentido nadie ganó pero también nadie perdió.
Sin embargo, es posible preguntarnos: ¿cuál fue el departamento que apoyó más la reivindicación del otro? Vistas las cosas con la necesaria distancia que dan los resultados, mucho me temo que Sucre fue y es un aliado más sincero y esforzado que sus pares de la Media Luna. Por una parte, para cierto sector de la elite cruceña, que veía con temor los resultados de la Asamblea Constituyente y que, por tanto, no deseaba su éxito, el movimiento Sucrense fue un factor de primer orden para bloquear la misma. Los cívicos sucrenses y el propio MAS, al convertir el tema de la capitalía en un juego de suma cero, sin posibilidades de negociación, terminaron por hacerle el juego a la derecha mas conservadora de este país.
Por otro lado, el movimiento cívico Chuquisaqueño adoptó militantemente el discurso y las acciones del CONALDE: apoyó los paros, respaldó sus respectivos referéndumes por estatutos autonómicos y, en un afán de dar continuidad a esta propuesta, hace un par de semanas atrás la Prefecta Savina Cuellar firmó una resolución convocando a referéndum por autonomías en Chuquisaca para noviembre próximo.
A cambio ¿Qué es lo que hicieron los departamentos de la media luna por la demanda chuquisaqueña del retorno de los poderes? Pues muy poco. En ninguna parte de los discursos y de la agenda de prioridades del CONALDE está el tema de la capitalía. Cuando habla Rubén Costas, Branco Marinkovich, o Mario Cosío ¿dicen algo respecto al tema de la capitalía? ¿Qué medida concreta o estrategia política ha adoptado el CONALDE, para que los poderes retornen a Sucre? Ninguna.
Esta falta de claridad ha hecho, que en la agenda política nacional esté el tema de las autonomías y del IDH y no la demanda del retorno de los poderes a Sucre. Lo que no es un dato menor, ya que si en la agenda nacional no está el tema del retorno de los poderes, no es posible que en otro momento lo esté, por la sencilla razón de que una vez que los departamentos de la Media Luna logren sus objetivos, se olvidarán de que Chuquisaca existe.
Por ello urge repensar en la actual alianza que Chuquisaca mantiene con el CONALDE y más específicamente con Santa Cruz, para rediseñar una estrategia que permita el establecimiento de lazos con otros departamentos que comparten con Chuquisaca cultura, historia y economía y, sobre todo, volver a establecer vasos comunicantes con el área rural chuquisaqueña. Esto solo se logrará con un proyecto político propio que deje de ser sucrense para ser chuquisaqueño.

lunes, 18 de agosto de 2008

¿POR QUÉ GANÓ EL MAS EN CHUQUISACA?


De la noche a la mañana, la oposición política sucrense pasó de la alegre victoria con la que recibieron los resultados de la elección prefectural a una especie de asombro que los paraliza y, en algunos casos, les hace negar la realidad. No hay dato alguno que vislumbre un poco de autocrítica, empeñados en creer que su derrota se debe a un padrón electoral amañado y una corte electoral parcializada, olvidan que esa misma corte y ese padrón electoral fue la que hizo de Savina Prefecta. ¿En tan pocas semanas se pudo “truchar” el padrón electoral y en tan poco tiempo los miembros de la Corte Electoral, se pusieron de lado del gobierno? Cuesta creerlo.
Sin embargo la intención de este artículo no es la discutir esta postura sino la de presentar algunos elementos de juicio que señalen algunas explicaciones de la victoria departamental del MAS. De todas maneras, vale aclarar que la derrota de la oposición no fue del todo contundente, ya que en Chuquisaca no ganó el MAS como lo hizo en Potosí o La Paz. No obstante, creo que el referéndum marca no tanto un resultado sino una tendencia que de continuar puede dejar al departamento sin capitalía y sin autonomías.


En un anterior artículo sosteníamos que el discurso de la Alianza del Comité Interinstitucional (ACI) tenía dos elementos básicos: la lucha por la capitalía y las autonomías departamentales. Con la capitalía lograron interpelar a la sociedad sucrense y consolidar hegemonía política local y con las, autonomías, lograron simpatía y apoyo de los líderes de la media luna barnizando su discurso de modernidad.


Los efectos de este discurso fueron exitosos: al poner a a la mayoría de los sucrenses en contra de Evo Morales del MAS lograron un respaldo electoral contundente a la candidatura prefectural de Savina Cuellar. Sin embargo, este discurso también mostró sus límites, ya que se vio era que incapaz de traspasar las fronteras citadinas. A la luz de los resultados electorales se pudo notar claramente que el campo votó mayoritariamente por el candidato del MAS, Wálter Valda y la ciudad de por Savina Cuellar.


La razón es simple aunque poco visible: la capitalía y la autonomía son discursos emitidos desde la ciudad y para la ciudad de Sucre y por tanto incapaces de ser válidos en el ámbito rural. ¿Qué le puede interesar, como beneficio inmediato, el traslado de los poderes a Sucre, cuando lo que necesita es caminos para hacer llegar sus productos a sus mercados? ¿En qué cambia su realidad el hecho de que los poderes estén en Sucre?¿Cómo puede interpelar a un campesino guaraní el discurso autonómico, cuando este campesino tiene el suyo propio?


No obstante, esta realidad, no fue tomada en cuenta por los líderes de la ACI. Con una patente soberbia continuaron creyendo que se podía construir proyecto político departamental sin tomar en cuenta a los campesinos. Equivocadamente, continuaron ganando confianza con los líderes de la media luna y profundizaron sus divergencias con el campo. A la vez que ratificaban su fidelidad al Consejo Nacional Democrático (CONALDE), imponían, dentro del Consejo Departamental, a personas de su línea política y no aceptaban el criterio de las provincias. En el momento en que colocaban como condición sine qua non las disculpas del presidente para que éste llegue a Sucre, no habían acciones para sancionar a los que vejaron campesinos el 24 de mayo pasado.


En suma, el discurso del ACI, no puede convertirse en proyecto político departamental por que sus componentes discursivos son cerradamente citadinos. La elite política sucrense, que trata de imitar a sus pares cruceños, no toma en cuenta que la hegemonía de la elite cruceña no está hecha en base a la negación de los campesinos sino más bien de su inclusión lo que es, al final, la base de su hegemonía departamental que va más allá de lo local. Se puede ciertamente criticar la naturaleza de esta inclusión, que claramente es subordinada, pero esa es otra historia. Lo que aquí queremos resaltar es que la hegemonía departamental deviene de la construcción de un proyecto departamental incluyente y no de un proyecto parcial y negador de la otredad indígena.
Hasta ahora el discurso del ACI ha girado sobre todo en la apelación a la dignidad sucrense y a la memoria colectiva en torno a los hechos de la Calancha. De una u otra manera esta apelación tuvo frutos con la candidatura de Savina, sin embargo, es posible suponer que la victoria del MAS está mostrando los bordes y limites de un discurso que no puede mantenerse en el largo plazo.


Es necesario preguntarse ¿hasta cuándo este discurso tendrá validez? Los discursos políticos suelen hacer apelación al pasado, pero a condición de prefigurar el futuro, cuando solo apelan al pasado se estacan y cuando solo apelan al futuro carecen de identidad. El discurso del ACI habla mucho de muertos pero poco de autonomías, mucho de pasado y poco de futuro. La política es sobre todo prefiguración de futuro que trata de incluir y no de excluir. Cosas elementales pero que muchas veces son olvidadas por quienes pretenden ser los conductores de esta región.

Sucre, 17 de agosto de 2008

sábado, 2 de agosto de 2008

Blog de la redacción - Detalles de la entrada: El Guasón entra en escena

Un articulo muy interesante sobre la ultima película de Batman The Dark Knight. En ella se sostiene con absoluta razon que la actuación de Ledger como guasón es insuperable y que el representa, ni más ni menos, al delincuente de este siglo.

Blog de la redacción - Detalles de la entrada: El Guasón entra en escena

sábado, 19 de julio de 2008

El minutario. Guillermo Sheridan - Detalles de la entrada: Teorías de conspiración

Un artículo imperdible del blog de Sheridan sobre el "rescate" de Ingrid Betancourt. Tiene un final que es para la risa. Solo hagan "clik" en el vínculo y disfruten
El minutario. Guillermo Sheridan - Detalles de la entrada: Teorías de conspiración

jueves, 17 de julio de 2008

El discurso de la Alianza del Comité Interinstitucional


El pasado domingo 29 de junio se realizaron las elecciones prefecturales. A propósito de ello, van estas reflexiones donde trataré de hacer un acercamiento a lo sucedido a partir de las nociones de campo político y de análisis de discurso, teorizadas por Bourdieu y Foucault.

Como se sabe, desde hace algunos años, el campo político boliviano ha sufrido una notable reconfiguración y consiguientemente una transformación de lo que es discursivamente válido, que estaría compuesto básicamente por tres elementos que son: la nacionalización, el indigenismo y las autonomías.

Sin embargo, dada la polarización política del país, es posible afirmar que existen dos campos políticos. El primero que ancla su identidad política en lo étnico y el otro en las autonomías, siendo la nacionalización un discurso que es utilizado por ambos. De esta manera el MAS utilizaría, con mucho éxito, el discurso indigenista y los prefectos de la media luna el discurso autonomista, pero con una capacidad de circulación necesariamente acotada a determinados espacios territoriales. El discurso masista tendría una alta capacidad de interpelación en las zonas rurales y en los departamentos como La Paz, Oruro y Potosí y el discurso de la media luna en las ciudades, y en departamentos como Santa Cruz, Tarija, Beni y Pando. Estos dos discursos son los que están en punga, y son expresiones de la crisis estatal que vive nuestro país, ya que ninguno puede ser un discurso verdaderamente nacional, es decir hegemónico.

LA NOVEDAD DEL DISCURSO DE LA ACI.
En nuestro criterio la novedad del discurso de la ACI estriba en que trató de articular elementos de dos campos discursivos distintos: del discurso masista toma lo étnico y de la media luna las autonomías. Veamos cómo lo hace.
Lo étnico y lo autonómico
El ACI, postuló a una mujer de origen campesino, Savina Cuellar, como candidata a Prefecta. Con eso trató de dar un mensaje de unidad campo ciudad y de contrarrestar la idea de que la ACI era una agrupación política de oligarcas conservadores.

Por otra parte, su discurso tomo un elemento del otro campo discursivo como las autonomías, en una intención de colocarse a tono con sus aliados de la media luna y de interpelar electoralmente a votantes citadinos y de clase media. Como se puede ver, había dos componentes, lo étnico y lo autonómico, que eran centrales en el discurso de la ACI. Lo primero que buscaba interpelar a los sectores campesinos y los segundo que era un anzuelo para el voto citadino.

Desde un punto de vista electoral, la estrategia de la ACI parece ser la misma pero invertida de la estrategia que aplicó el MAS en las elecciones de 2005. En ese año postuló a un candidato de Sucre, para convocar al electorado urbano. En 2008, el ACI coloca a una candidata rural para convocar a los campesinos.

¿Cuál fue el resultado de este intento de conjunción de lo étnico con lo autonómico? Por los resultados electorales donde Savina logro el 51% de los votos frente al 44% del MAS se puede decir que poco rentable, ya que el discurso étnico que trataba de tener credibilidad con Savina, no solo que no mermó el votaje masista sino que es posible que incluso haya reforzado aún más la tendencia de los votos duros o leales hacia el MAS, sobre todo del campo, pero también de la ciudad.

¿Por qué ocurrió esto? Uno de los factores tiene que con las características que tiene el discurso político, ya que la credibilidad del portavoz o del emisor del discurso es vital para la capacidad de circulación del discurso ya que, de hecho, no solo basta con colocar a un o una personaje con determinadas características para que los discursos tengan capacidad de convencimiento, sino que hace falta que el candidato y su partido puedan sustentarlo.

En ese sentido, la ACI ni siquiera intentó proponer un discurso alternativo al masista para la inclusión indígena. Supuso que colocando a una mujer del campo era suficiente, que era claramente un error de percepción, ya que en ningún momento la candidata Savina pudo captar voto rural, en la medida en que esperaban sus seguidores.
En un sentido figurado, podríamos decir que el ACI tenía un portavoz para la interpelación étnica de los campesinos, pero este portavoz carecía de discurso y, en algunos casos de voz, ya que Savina hablaba indirectamente a través de la voz de los líderes del Comité Interinstitucional o bien, las veces que hablaba directamente, lo hacía tomando el discurso del los líderes de la ACI, reforzando los argumentos del campo discursivo citadino: capitalía plena y autonomías.

Por esto, cuando el ACI juega en el campo discursivo del MAS, lo hace de manera insuficiente y deficiente. Por ello, lo que ocurrió el 24 de mayo, con la vergonzosa vejación de los campesinos, no fue más que el triste epítome de una forma de pensar y de sentir de un proyecto político que se pretendía incluyente, al colocar a Savina como candidata, pero que el los hechos era paternalista y negador de la otredad indígena
[1].

¿Capitalía con autonomías?
La otra novedad del discurso del ACI es que trata de articular el discurso autonómico, con el de capitalía plena. Si con el discurso étnico la ACI, y la propuesta de “Savina Prefecta”, trataba de tener un discurso departamental, con el discurso autonomista trató de ser nacional y, en ese sentido, de ponerse a tono con la propuesta de los departamentos de la media luna.

Pero eso no deja de tener sus dificultades. Siendo rigurosos la propuesta de capitalía plena es un discurso centralista y centralizante que originalmente no busca descentralizar el poder, sino solo cambiarlo de lugar: de la ciudad de La Paz a la ciudad de Sucre. Por el contrario, la propuesta autonómica busca descentralizar el poder y por tanto la sede de los poderes, no a otra ciudad sino a sus propios departamentos. A los líderes regionales cruceños, por ejemplo, no les interesa discutir dónde estará la sede de los poderes nacionales, en tanto tengan el suyo en sus departamentos. Por ello, no deja de ser risible el grafitti que proclamaba: “Sucre Capital de los departamentos autonómicos”.

Pero, si lógica y doctrinariamente autonomías y capitalía plena son contradictorios, ¿cómo es que en el discurso de la ACI logran percibirse como uno solo?. Esta pregunta precisa un breve exordio para ser respondida.

En primer lugar precisemos que el discurso autonómico se instala recientemente en el campo político regional Chuquisaqueño. Recordemos que, en 1985, cuando se empezó a discutir el tema de la descentralización administrativa, Chuquisaca junto con Potosí y Tarija, si bien no tenían una postura contraria al proceso, por lo menos eran bastante escépticos en cuanto a sus potenciales bondades para el desarrollo de sus departamentos. A partir de la constatación de las profundas diferencias interregionales, en cuanto a capacidad de generar recursos para sostener las competencias a ser descentralizadas, no sin razón el “Bloque cívico del Sur” planteó que toda descentralización debería estar acompañada de la creación de un Fondo de Compensación Departamental, que era una suerte de bolsa común donde los departamentos, ahora más prósperos, aportarían con sus recursos para que las competencias a ser descentralizadas puedan seguir siendo financiadas y sean estables en el tiempo.

Por esto, cuando se da el referéndum por autonomías y en Chuquisaca gana el No a las mismas, esto no debe ser explicado a partir de la falta de información de la gente, sino al hecho de que en Chuquisaca todavía el discurso autonómico no tenía capacidad de circulación, probablemente por que se lo veía como una propuesta que ahondaba la diferencia entre los departamentos ricos y pobres
[2].

Pero, ¿en qué momento cambia esta percepción y por que? En mi criterio, en el momento en que la directiva de la Asamblea Constituyente, en agosto de 2007, decide suprimir de manera torpe y autoritaria, la discusión del tema de la capitalía plena y el gobierno decide explícitamente colocarse de lado de La Paz.
Casi por lógica asociación, el sucrense percibió que esta actitud no solo se debía a un gobierno sino a la estructura estatal centralista, que ahora se lo veía no solo como el culpable de las acciones asumidas en la Asamblea Constituyente sino, casi de todos los problemas regionales. De esta manera la lucha por la capitalía deviene en una lucha por la autonomía. La lucha por la capitalía, su decurso posterior y la animadversión al gobierno de Evo Morales genera un amplio margen de disponibilidad para la recepción del discurso autonómico
[3].
Electoralmente, cuando la ACI maneja el discurso de la lucha por la capitalía y por la autonomía gana, esto es lo que muestran los resultados de las elecciones prefecturales donde, en la ciudad de Sucre, Savina triunfa con un considerable margen de más del 70%.
A manera de conclusión
Estas líneas han sido un intento de explicar los resultados electorales de las elecciones prefecturales. Sostenemos que el ACI trató de articular elementos de campos discursivos antagónicos. Por una parte con la postulación de Savina trató de tomar los elementos discursivos étnicos y con las autonomías de tomar los elementos del discurso de la media luna.

Como vimos este intento no tuvo notorios réditos electorales, es decir no pudo ser capaz de seducir al electorado rural que continuó votando por el MAS. Sin embargo, el discurso autonómico junto a la defensa de la capitalía plena tuvo una alta capacidad de llegada en el electorado citadino, donde el voto se inclinó militantemente por la candidata del ACI.
Sin embargo, tratemos de hallar elementos positivos que pueden hacernos ver la posibilidad de hallar una luz de esperanza a esta polarización destructiva en la que nos empeñamos en persistir los bolivianos.
Más allá de que la postulación de Savina, haya sido un mero cálculo electoral, coincidamos en que el tratar de articular elementos discursivos de campos políticos que hoy están enfrentados tiene sus rasgos positivos ya que es un intento de hallar consensos allá donde ahora todo parece estar enfrentado. En esa medida, la gestión de Savina Cuellar puede ser la cristalización de este discurso. Savina puede demostrar en su gestión que es posible, en lo hechos, unir la propuesta étnica con la autonómica y que se puede generar desarrollo y modernidad sin exclusiones.
En momentos en que estamos a escasos meses de conmemorar el bicentenario de la revolución del 25 de mayo de 1809, todo en Sucre confabula para que esas preguntas sean respondidas por su lado negativo. No obstante, confío en las palabras de Savina, que habla, en referencia a los departamentos de Bolivia, de nueve hijos y no solo de cuatro, y que afirma que la luna entera siempre alumbra mejor que la media luna.
Sucre, julio de 2008.
[1] Es demostrativo cómo los lideres del ACI cuando se refieren a los campesinos de Chuquisaca se refieren en términos de “nuestros campesinos”, de una forma paternalista.
[2] La encuesta del PNUD sobre el tema señala que un 57% de las personas en Sucre consideraban que las autonomías solo beneficiarían a los departamentos más ricos. (PNUD 2007: 269).
[3] Al año siguiente del conflicto por la capitalía, el ACI junto a una delegación de los prefectos de la media luna colocan el la plaza central 25 de mayo, un “mojón autonómico” .